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¿Qué es una EDARI? Depuradora de aguas residuales industriales
Una EDARI es una estación depuradora de aguas residuales industriales y, a diferencia de una EDAR urbana, se diseña a medida del proceso de cada industria. Esto es qué hay dentro, por qué no se parece a la depuradora del pueblo y qué decide su tamaño.
Una EDARI es una estación depuradora de aguas residuales industriales: la planta que trata el efluente de una industria concreta antes de verterlo. Se diferencia de una EDAR urbana en que se diseña a medida del proceso productivo, con cargas más variables y contaminantes específicos de cada sector.
EDARI frente a EDAR urbana
Las dos depuran agua, y ahí se acaba el parecido. Una EDAR urbana trata el agua de un municipio, que es bastante previsible: llega todos los días, con una composición parecida y con puntas que se repiten. Cómo funciona una depuradora urbana por dentro lo explicamos en qué es una EDAR.
Una EDARI trata lo que sale de una fábrica. Y lo que sale de una fábrica depende de lo que se esté produciendo esa semana.
La consecuencia práctica es que una EDARI copiada de un catálogo urbano falla. No falla el día de la puesta en marcha, falla el primer día de campaña, cuando llega el triple de carga y el biológico no la digiere.
Por eso el diseño empieza siempre igual: midiendo el efluente real de esa planta, en varios momentos distintos de su producción.
Las etapas, una por una
No todas las EDARI llevan todas. La línea se recorta a lo que pide el agua de esa planta, y ese recorte es la mitad del proyecto.
El orden, en cambio, no se toca. Cada etapa protege a la siguiente, y saltarse una es lo que acaba rompiendo un equipo caro unos meses después.
- Pretratamiento. Retira sólidos gruesos, arenas y grasas antes de que rompan nada.
- Homogeneización. Un depósito que amortigua las puntas de caudal y de carga.
- Físico-químico. Coagula, flocula y separa sólidos y grasas, muchas veces con flotación.
- Biológico. Los microorganismos consumen la materia orgánica disuelta.
- Separación final. Decantador o membrana, para dejar el agua clara antes de verter.
- Línea de lodos. Espesa y deshidrata el fango que generan las etapas anteriores. Comparamos los equipos de deshidratación en otro artículo.
Cuando el límite de vertido es muy exigente, o cuando se quiere reutilizar el agua, detrás del biológico entra una etapa más de afino.
¿Cuándo necesita una industria una EDARI?
Cuando lo que sale de la planta no cumple lo que dice su autorización de vertido. Estas son las señales más habituales:
- Un análisis del vertido supera algún valor límite de la autorización.
- Has recibido un requerimiento por el vertido.
- El canon del agua sube porque el vertido va cargado.
- Vas a ampliar la producción y el vertido va a cambiar.
- Quieres reutilizar el agua en el propio proceso.
La autorización de vertido fija los valores límite, y la EDARI es la instalación que lleva el vertido por debajo de ellos. Un análisis del efluente dice cuánta depuración hace falta. Para plantas que ya existen, el mantenimiento de EDARI mantiene ese cumplimiento. Si tu planta aún no tiene una, la depuradora de aguas residuales industriales se diseña a partir de ese análisis.
De qué depende su tamaño
Una EDARI no se dimensiona por metros cuadrados de nave ni por número de empleados. Se dimensiona con cuatro números y un papel.
- El caudal punta. No el medio. La planta tiene que aguantar el día peor, no el día normal.
- La carga contaminante. DQO, DBO, sólidos en suspensión, nitrógeno y fósforo, medidos en tu efluente. Si tienes la analítica, calcula la carga de tu vertido.
- Los contaminantes específicos del sector. Grasas, metales, sales o color cambian la línea entera, no solo un equipo.
- Los valores límite de tu autorización de vertido. Son el objetivo del proyecto, y varían según dónde acabe el agua.
Por eso falla tanta depuradora compacta elegida por habitantes equivalentes, una unidad pensada para aguas domésticas. Cuándo una compacta sí encaja en una industria, y qué necesita delante, lo explicamos en EDAR compacta industrial: cuándo encaja y cuándo no.
Hay un quinto factor que no aparece en los presupuestos y decide mucho: la estacionalidad. Una bodega en vendimia, una conservera en campaña o un camping en agosto mueven en unas semanas lo que el resto del año no mueven.
Una planta dimensionada solo para la punta trabaja mal el resto del año, y una dimensionada para la media no aguanta la punta. Resolver eso suele ser un depósito de homogeneización bien calculado, no un equipo más grande.
El papel es la autorización. Sin ella no hay objetivo, y sin objetivo no hay dimensionado posible.
Quién puede explotarla
Una EDARI no se enciende y se olvida. Necesita alguien que la mire con frecuencia, y ese alguien puede estar dentro o fuera de la plantilla.
Con personal propio funciona bien cuando hay mantenimiento formado y la planta no es compleja. Con una empresa de explotación funciona cuando el proceso es delicado o cuando la analítica pide criterio técnico.
En los dos casos el trabajo es el mismo: control analítico del efluente, ajuste de reactivos, purga de fangos, revisión de equipos y registros al día. Una planta bien explotada cumple con menos reactivo y menos lodo. Para decidir quién diseña y quién explota tu planta, mira cómo elegir empresa de depuración de aguas residuales industriales.
Dudas
Preguntas frecuentes
Estación Depuradora de Aguas Residuales Industriales. Es la planta que trata el efluente de una industria concreta antes de verterlo.
La EDAR trata el agua de un municipio, que es bastante previsible. La EDARI trata el agua de un proceso productivo y se diseña a medida de ese proceso, con cargas más variables y contaminantes específicos. De la EDARI responde el titular de la industria ante su autorización de vertido. Más sobre la depuradora urbana en qué es una EDAR.
Pretratamiento, homogeneización, físico-químico, biológico, separación final y línea de lodos. No todas las EDARI llevan todas: la línea se recorta a lo que pide el agua de cada planta.
Cuando su vertido no cumple los valores límite de la autorización de vertido, cuando recibe un requerimiento por el vertido o cuando quiere bajar el canon del agua. Un análisis del efluente confirma cuánta depuración hace falta.